¿Cómo multiplicar nuestros talentos?

Vamos a hacer un ejercicio partiendo de la parábola del hijo pródigo según San Mateo (24,14), para ello, sustituiremos algunas palabras a fin de asociar los talentos con la música, así mismo, aprovechamos de presentarles una lista con algunos ejemplos de posibles talentos que Dios nos dio:

LISTA DE TALENTOS
  1. Evangelización musical
  2. Cantar como solista
  3. Cantar en un coro
  4. Salmodiar
  5. Tocar la guitarra
  6. Tocar el piano
  7. Tocar el órgano
  8. Tocar el cuatro
  9. Tocar el tambor
  10. Tocar cualquier otro instrumento (la lista puede ser impresionantemente larga) 
  11. Componer
  12. Arreglar música 
  13. Enseñar música
  14. Dirigir un coro
  15. Dirigir un ministerio de música 
  16. Producir música
  17. Grabar música
  18. Hacer sonido en conciertos
  19. Diseñar espacios de sonido
  20. Publicar cancioneros católicos
  21. Publicar métodos de enseñanza
  22. Pueden continuar ustedes la lista de talentos...
 PARABOLA CONTEXTUALIZADA

14 Escuchen también esto. Un hombre estaba a punto de partir a tierras lejanas, y reunió a sus servidores para confiarles todas sus pertenencias. 15 Al primero le dio cinco talentos para la música, a otro le dio dos, y al tercero solamente uno, a cada cual según su capacidad. Después se marchó.
16 El que recibió cinco talentos estudio, trabajo con ellos y en seguida ganó otros cinco. 17 El que recibió dos hizo otro tanto, y ganó otros dos. 18 Pero el que recibió uno cavó un hoyo en la tierra y escondió el talento de su patrón.
19 Después de mucho tiempo vino el señor de esos servidores y les pidió cuentas. 20 El que había recibido cinco talentos le presentó otros cinco más, diciéndole: «Señor, tú me entregaste cinco talentos, pero aquí están otros cinco más que gané con ellos.» 21 El patrón le contestó: «Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón.»
22 Vino después el que recibió dos, y dijo: «Señor, tú me entregaste dos talentos, pero aquí tienes otros dos más que gané con ellos.» 23 El patrón le dijo: «Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te confiaré mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón».
24 Por último vino el que había recibido un solo talento y dijo: «Señor, yo sabía que eres un hombre exigente, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has invertido. 25 Por eso yo tuve miedo y escondí en la tierra tu talento. Aquí tienes lo que es tuyo.»
26 Pero su patrón le contestó: «¡Servidor malo y perezoso! Si sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he invertido, 27 debías haber colocado mi talento en el banco. A mi regreso yo lo habría recuperado con los intereses. 28 Quítenle, pues, el talento y entréguenselo al que tiene diez. 29 Porque al que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le quitará hasta lo que tiene. 30 Y a ese servidor inútil, échenlo a la oscuridad de afuera: allí será el llorar y el rechinar de dientes.
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REFLEXIÓN

Destacamos del mensaje del evangelio lo siguiente:
  1. Somos servidores
  2. El Señor nos ha confiado lo que le pertenece
    ¿Cuantas veces pensamos o decimos que lo que tenemos no se lo debemos a nadie
  3.  Dios nos da a cada quien según nuestras capacidades que él bien conoce.
    ¿Será bueno juzgarnos y caer en competencias entre nosotros mismos respecto a los talentos que nos confiaron?
  4. Cuando negociamos, trabajamos, estudiamos, etc., poniendo en acción los talentos confiados por el Señor, ellos se multiplican.
    ¿Qué estamos haciendo para multiplicarlos?
  5. El Señor vendrá a pedirnos cuentas a cada uno.
  6. Mientras unos multiplicarán sus talentos, otros por indecisión (¿Será que a mi edad puedo aprender a cantar?), desorganización (Es que el horario de clases no me sirve), irresponsabilidad (No pasa nada si falto un día al ensayo), falta de disciplina (Es que no me queda tiempo para practicar), poca paciencia (Ya me cansé de estudiar guitarra), prejuicios (Señor, yo sabía que eres un hombre exigente, o también, es que esa canción es muy difícil...), miedo (y aquí podemos incluir el miedo escénico), esconderán en la tierra el talento o incluso pueden influir para que otros escondan el suyo.

    ¿Qué nos dirá el Señor al final de nuestras vidas?

    OPCIÓN A: "Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón"

    OPCIÓN B: "
    ¡Servidor malo y perezoso!...échenlo a la oscuridad de afuera: allí será el llorar y el rechinar de dientes
COMENTARIO FINAL
Los invito a escribir un comentario aportando ideas a todos los lectores sobre ¿Cómo podemos multiplicar nuestros talentos? Ejemplo: Podemos multiplicar los talentos creando un coro infantil en la parroquia.

Que Dios y la Virgen les bendigan

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